Manuel Isidro MolinaEl dólar estadounidense promedia 396,3674 bolívares, según el Banco Central de Venezuela (BCV), para el miércoles 18 de febrero, primer día bancario de esta semana de carnaval 2026. El dólar cayó 10% en 2025 a nivel mundial; pero en Venezuela, no. Aquí, la especulación sigue rutilante contra el poder adquisitivo de los venezolanos y venezolanas.
El salario minimo nacional fue congelado en 130 bolívares mensuales desde el 15 de marzo de 2022, por Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez y el PSUV, el declinante partido que había monopolizado el poder, ahora compartido con los asesinos del Caribe. Así vamos a cumplir en marzo próximo, cuatro años de empobrecimiento social sostenido en contra de las trabajadoras y trabajadores activos, jubilados y pensionados. Han pisoteado el artículo 91 de la Constitución, convertida en 'letra muerta' por la gestión Maduro/PSUV.
¿Qué dice el 91 de la CRBV?: «Todo trabajador o trabajadora tiene derecho a un salario suficiente que le permita vivir con dignidad y cubrir para sí y su familia las necesidades básicas materiales, sociales e intelectuales. (...) El Estado garantizará a los trabajadores y trabajadoras del sector público y del sector privado un salario mínimo vital que será ajustado cada año, tomando como una de las referencias el costo de la canasta básica...»
El salario mínimo mensual debió ser ajustado en marzo de 2023, pero el gobierno decidió congelarlo, en asociación secreta con empleadores privados nacionales y extranjeros. Vamos para tres años de violación de la CRBV, a costa del brutal empobrecimiento de trabajadores y trabajadoras, padres y madres de familia, jóvenes trabajadores y mayores jubilados y pensionados. Esa traición ha sido una de las peores traiciones al pueblo venezolano, cuyo marcador salarial mínimo, hoy, es de 0,32 dólares mensuales, 0,01US$ por jornada diaria de trabajo. Esa vulgar y grotesca violación de la Constitución y del más elemental derecho laboral rige en Venezuela, aunque usted no lo crea.
La yunta secreta gobierno/empleadores privados impuso la 'bonificación del salario' para burlar el pago justo de prestaciones sociales, horas extras y fines de semana y días feriados trabajados, vacaciones, aporte a cajas de ahorro, bonos de fin de año, pensiones del IVSS y jubilaciones. El salario ha sido diezmado y los trabajadores robados, miserablemente. Este brutal robo salarial alcanzó a la familia venezolana empobrecida, con ingresos devaluados y creciente aumento del costo de la vida. ¡Brutal, injusto e inconstitucional!
¿Culpables? Los mismos dos bandos de poder que han arruinado y mancillado a nuestra patria, hoy convertida en colonia de los asesinos del Caribe.
Es inaceptable pedir votos en sectores como La Piedra, Totumillo o San José, donde el sistema de rebombeo de Yaritagua no funciona y los vecinos suman años de sequía impuesta pese a tener las nacientes cerca.
El artículo denuncia el colapso de la soberanía venezolana, trazando una línea de decadencia desde la fundación de la Confederación Americana de Venezuela (1811) y la Gran Colombia (1819), hasta la crisis actual de 2026. Se compara la destrucción de la Gran Colombia en 1830 (causada por Páez, Santander y Flores) con la entrega actual del país, protagonizada simbólicamente por Delcy Rodríguez y María Corina Machado.
Venezuela no vive una crisis coyuntural; atraviesa una tragedia histórica que ya suma más de un cuarto de siglo (1999-2026). El actual «Proyecto de Ley de Amnistía y Reconciliación» no es más que un pacto de élites que busca garantizar impunidad para los dos bandos responsables de la debacle nacional. No es ético ni moralmente aceptable que los mismos actores que saquearon, reprimieron y entregaron la soberanía, pretendan ahora erigirse como los «salvadores» de la patria.
El artículo contrasta el uso de la palabra "perdón" en la narrativa chavista en dos momentos clave: el de Hugo Chávez en 2002, tras retomar el poder con respaldo popular e institucional, y el de Jorge Rodríguez en 2026, quien lo emplea hoy como una herramienta de supervivencia política ante el desplome del fervor popular y la crisis institucional.
Esta es la reflexión de hoy por: Henrique Do Couto O.: La ventaja de ser inteligente es que se puede fingir ser imbécil, mientras que al revés es imposible." Autor: Woody Allen; músico, actor, director, productor de cine y comediante estadounidense. (1935-...).
Manuel Isidro Molina plantea una posición firme frente al actual escenario político venezolano: ni el continuismo del madurismo ni la alternativa representada por María Corina Machado / APUNTO con Juan Carlos Fernández y Yasmín Atencio.
Es inaceptable pedir votos en sectores como La Piedra, Totumillo o San José, donde el sistema de rebombeo de Yaritagua no funciona y los vecinos suman años de sequía impuesta pese a tener las nacientes cerca.