Estas dos bandas de politiqueros vendidos, arrastrados, cobardes y traidores a la patria no nos representan. Son títeres del decadente imperio estadounidense que nos agrede, nos roba y nos quiere colonizar en pleno siglo XXI.
«María Corina Machado y Delcy Rodríguez Gómez son marionetas coloniales sometidas por ese decadente imperio gobernado por psicópatas muy sanguinarios y perversos, demoníacos»
«Los terremotos son un golpe devastador para una Venezuela que ya estaba en crisis por la escasez, la mala gestión y las sanciones», escribió en su análisis la periodista Vanessa Buschschlüter, Editora de América Latina para BBC News, el pasado 26 de junio. Una lección para los enfermos de sectarismo y memoria selectiva, en medio de esta inédita tragedia que estamos sufriendo en esta humillada, saqueada y traicionada «Patria de Libertadores».
El acompañamiento del cipayismo latinocaribeño a sus agresivas amenazas y acciones bélicas ilegales, es el único éxito de la política exterior del gobierno del delincuente Donald Trump; y Venezuela es su mejor medalla criminal.
La Independencia Nacional de Venezuela, Patria de Libertadores, bien vale una guerra popular de liberación del yugo colonial imperialista de los Estados Unidos de América, hoy ensañado sobre la dignidad y las riquezas de nuestro pueblo, pisoteando el gentilicio patriótico venezolano y latinoamericano.
El Artículo 91 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela está muerto, pisoteado, extinguido, desconocido por los firmantes del acuerdo secreto antilaboral anunciado en vísperas del primero de mayo, «Día del Trabajador».
Estas dos bandas de politiqueros vendidos, arrastrados, cobardes y traidores a la patria no nos representan. Son títeres del decadente imperio estadounidense que nos agrede, nos roba y nos quiere colonizar en pleno siglo XXI.