La amnistía debe incluir: El Nacional, La Patilla, RCTV y demás medios

OPINION10 de abril de 2026 Robert Alvarado
 
Los hombres dignos que han osado escribir, protestar, pensar, también están en la cárcel, o en el destierro, o en el cementerio. Se tortura, se roba, se mata, se exprime hasta la última gota de sangre del país. Eso es peor que la guerra civil. Y es también una guerra civil en la cual uno solo pega, mientras el otro, que somos casi todos los venezolanos, recibe los golpes…” Casas muertas de Miguel Otero Silva
 
 
Después de lo sucedido el 3 de enero en Venezuela, el régimen buscó la forma de cambiar sus políticas hacia sus adversarios y, en busca de reconciliación, impulsó la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática con los presos políticos detenidos desde 1999 en adelante. Unos presos salieron, otros están en espera, pero se le olvidó incluir a los medios de comunicación que fueron cerrados y expropiados. Desde el inicio de la revolución, Chávez quiso callar a los medios porque no le gustaba que le dijeran las verdades que el mismo pueblo dice y comenta en las calles, y los medios hacen eco de esa verdad, poniéndola a la vista de todos. Pero en la realidad es que ellos no aguantan más y hoy todo el mundo los señala con el dedo acusador, los desprecia, les escupe a su paso y les dice en su verdadera cara lo perverso que han sido en la función política que escamotearon a la sociedad venezolana.
 
Las presiones las vimos por doquier en los medios: mandar a sacar o vender algún medio, y otros dirían “ni se compra ni se vende” y que no cambiaría su línea editorial. Claro, esto era de la boca para fuera, pero la realidad es que el régimen seguía presionando a los medios por la vía que sea y con el billete que sea, con un solo fin: rumbo a una sola línea editorial, quitándole papel a los periódicos, cerrando radios y televisiones hasta bloqueando páginas web. Un ejemplo palpable es el cierre del Diario El Nacional y la represión de la libertad de expresión en general en Venezuela, llevado a cabo una serie de acciones contra medios de comunicación que han sido críticos de su gestión. Estas acciones incluyen la imposición de multas, el cierre de medios y ataques a la libertad de expresión. En el caso de Diario El Nacional, su clausura y posterior proceso de reapropiación son un reflejo de estos patrones.
 
El gobierno incurrió en el caso de El Nacional en violación de Derechos Humanos, en relación al derecho a la libertad de expresión, consagrado en numerosos tratados internacionales de los que Venezuela es parte, como la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La libertad de prensa es fundamental para el funcionamiento de una democracia. Desde un punto de vista jurídico, el gobierno debe respetar el derecho a la propiedad privada de los antiguos propietarios de El Nacional. Si la medida de cierre fue considerada arbitraria, podría abrir la puerta a reclamaciones legales por parte de sus propietarios, quienes podrían argumentar que se ha lesionado su derecho a la propiedad. La falta de un debido proceso en el cierre del medio también podría generar cuestionamientos. Los propietarios pueden alegar que no se les otorgaron las oportunidades ni el tiempo necesario para defender sus intereses ante una autoridad competente.
 
El control de la información forma parte de una estrategia más amplia del gobierno para controlar la narrativa en el país. Al silenciar a los críticos, el régimen ha buscado minimizar la disidencia y prevenir la organización de movimientos opositores. La clausura de medios de comunicación ha impactado negativamente en la información accesible para la población, limitando el debate público y la crítica. Esto reforzó la polarización en la sociedad venezolana. Una de las reacciones internacionales, incluyendo organismos como la ONU y la OEA, ha condenado estos actos. La presión internacional puede jugar un papel crucial en la eventual resolución de este conflicto y en el futuro del periodismo en el país. Una expectativa que se está viendo es que si el gobierno de Delcy Rodríguez es llevado a devolver el control de El Nacional a sus propietarios, esto podría verse como un gesto positivo hacia la conciliación y el respeto a los derechos de los medios. Sin embargo, esto dependería de un contexto político más amplio que permita una mayor apertura democrática.
 
El cierre del Diario El Nacional no solo tiene repercusiones en términos de libertad de prensa, sino que también desencadena una serie de consecuencias políticas que pueden erosionar la legitimidad del régimen, intensificar la polarización, impactar las instituciones democráticas y fomentar la resistencia entre la sociedad civil. La dinámica resultante tiene el potencial de influir de manera considerable en el futuro político de Venezuela y en la relación del país con la comunidad internacional. La limitación del acceso a la información hasta el potencial de movilización social, cada uno de estos elementos puede influir en cómo los ciudadanos perciben tanto a los medios de comunicación como al propio gobierno. A medida que la situación evoluciona, el monitoreo de la reacción pública y la resistencia a la censura se convertirá en un indicador crucial para evaluar el futuro de la libertad de expresión en Venezuela.
 
 
La situación del Diario El Nacional refleja un problema más amplio de libertad de expresión y control de medios en Venezuela. Desde un enfoque jurídico, es imperativo que se respeten los derechos de los propietarios y se sigan los debidos procesos. Políticamente, el cierre de medios críticos es una estrategia peligrosa que puede tener consecuencias a largo plazo para la democracia y la pluralidad en el país. La posible restitución del periódico a sus antiguos propietarios podría ser un paso positivo, aunque aún queda por ver si se implementarán cambios significativos que aseguren la libertad de prensa en el futuro para ver una armonía comunicacional. Si hubo un indulto para los presos políticos, también debe haber una amnistía que incluya:  El Nacional, La Patilla, RCTV y demás medios por el bien de Venezuela.
 
Cualquier información o sugerencia por [email protected], [email protected] o [email protected], o bien por mi teléfono 0414-071-6704 y 0414-1574645. Además, pueden leer esta columna en mi página web: https://robertveraz4.webnode.es/ y seguir mis comentarios y opiniones por @robertveraz en Twitter e Instagram. Pueden ver mis videos en YouTube: Tips de @robertveraz. ¡Hasta la próxima semana, Dios bendiga a Venezuela!
Te puede interesar
IGOR RODRIGUEZ

Exigimos derechos electorales plenos para garantizar seguridad jurídica, inversión y un país desarrollado

Igor Rodríguez
OPINION05 de abril de 2026
 
Ciudadanos exigen reforma integral del sistema electoral venezolano tras los eventos del 28J. El petitorio, amparado en los artículos 57, 58 y 63 de la Constitución, demanda el sufragio para 4.5 millones de venezolanos en el exterior, la apertura inmediata del Registro Electoral y una auditoría técnica profunda para recuperar la legitimidad democrática y la estabilidad económica del país.
Lo más visto