¿Cuál va a ser el papel del Ejército de Venezuela?

Los militares van a tener un papel fundamental en el desarrollo de los acontecimientos en Venezuela, pero se van a mostrar reacios a un cambio de régimen rápido que deje al descubierto veinte años de corrupción.

Estado de Conmoción06 de enero de 2026 Luis García Casas
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El ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, saluda el sábado pasado al salir de ver a la vicepresidenta, Delcy Rodríguez, tras los ataques estadounidenses.

El sábado pasado, Estados Unidos llevó a cabo una incursión militar relámpago para extraer al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, que este lunes (05.01.2026) ha sido ya sentado en el banquillo de acusados en un Tribunal de Nueva York, donde se declaró "inocente". Una de las muchas cuestiones que quedan abiertas tras el ataque es cuál va a ser el papel ahora del Ejército de Venezuela.

"Creo que los militares van a seguir jugando un rol muy importante en toda esta transición", afirma el politólogo venezolano Víctor M. Mijares. "Mi tendencia es a creer que se van a alinear con el poder, como siempre lo han hecho, van a olfatear cuál es el bando que tiene mayor probabilidad de sobrevivir y bajo esa sombra se abrigarán", augura. Y advierte: "Estamos ante una situación de estado de sospecha mutua dentro de los círculos chavistas".

El investigador mexicano Carlos Pérez Ricart recuerda que "el Ejército venezolano no es monolítico, como ningún ejército", aunque "la élite militar en Venezuela ha sido leal al régimen". "Es una élite que se ha ido beneficiando también de su relación con la cúpula política", explica. Hasta ahora, no había dado señales de "fragmentación". "Dicho eso, sí es de esperar que, ciudándose las espaldas y ante las perspectivas que vienen, parte de la cúpula militar haya cooperado de alguna manera con Estados Unidos", concede.

 

¿Contó Estados Unidos con apoyos entre los militares venezolanos?

"Ahí la verdad es que no tengo ninguna duda", dice por su parte Manuel Supervielle, coronel retirado estadounidense y exasesor del Comando Sur. Si no, la operación difícilmente podría haberse desarrollado así. "El daño colateral fue mínimo gracias a eso, pero los americanos estaban preparados para tomarlo por la fuerza", afirma, con un ataque de mayor envergadura de haber fallado el intento. "Yo creo que eran los que estaban muy cerca de Maduro los que lo traicionaron", opina. Y se pregunta incluso qué rol pudo posiblemente tener la propia Delcy Rodríguez, reconocida por los militares como presidenta interina.

"Se ha hablado de traición en círculos chavistas, incluso el propio hijo de Nicolás Maduro ha mencionado la palabra traición", recuerda Mijares, aunque admite que no hay pruebas de ello. "Llama mucho la atención la muy muy baja resistencia que presentaron los militares venezolanos", afirma, aunque admite que esto también podría deberse a la superioridad estadounidense.

Guardia pretoriana de agentes cubanos

En la operación se produjeron en torno a ochenta bajas. "Son personas que no merecían ser asesinadas y que se suman una vez más a la lista de seres humanos asesinados por Estados Unidos en América latina", recalca Ricart, para quien las bajas no fueron tan minimizadas como proclama el gobierno estadounidense. De esas bajas, 32 corresponden a la guardia personal de Maduro, formada por militares cubanos en vez de venezolanos. "Creo que esta información también, aunque era vox populi, deja en evidencia que no había confianza en la propia inteligencia venezolana ni en las Fuerzas Armadas venezolanas", valora Mijares.

El propio Trump dijo en su rueda de prensa tras la operación que esperaba que nadie reclamara la recompensa ofrecida por Maduro, pero podría estar simplemente intentando proteger a sus informantes. "No lo descartaría porque está claro que van a seguir necesitando de esas fuentes en el terreno para poder mantener el control", dice el analista venezolano afincado en Colombia.

 

¿Apoyará el Ejército una transición tutelada por Estados Unidos?

"No sé si vaya a aceptar un gobierno tutelado, pero tampoco sé qué alternativas tendría", afirma Mijares. "Porque clarísimamente no están en posición de establecer o de siquiera, digamos, plantearse tomar ellos el control sin que haya alguna forma de tutela o, al menos, de amenaza por parte de los Estados Unidos, que ahora sí es absolutamente creíble", concluye.

Y recuerda que "ha habido una nueva notificación de alerta por parte de la Agencia Aeronáutica de los Estados Unidos", aunque cree que "eso hace parte también de la guerra psicológica y de la amenaza de un segundo golpe". Es una forma de presionar, explica, "al sector que controla Diosdado Cabello, involucrado también en importantes negocios ilegales".

 

 
Cambio de régimen a largo plazo

"Por ahora, sin embargo, lo que queda claro es que una un cambio de régimen no es conveniente para las grandes cúpulas militares, porque supondría sacar a la luz muchos de los crímenes que han cometido a lo largo de los últimos veinte años y muchos casos de violaciones graves a los derechos humanos y de mucha corrupción", opina, por su parte, Ricart. Por eso, para él lo más probable es que vayan a buscar "no un cambio de régimen, sino que permanezca la estructura actual en el poder hasta que pueda facilitar una transición en el largo plazo, pero no inmediata y hacia la oposición".

"Es lo que esperamos los analistas políticos que estamos siguiendo el caso, también a partir de otras situaciones históricas del pasado", explica, aunque admite que "no hay precedentes para lo que acabamos de ver en Venezuela", sólo comparable "en un contexto muy distinto y con un personaje muy distinto" con la invasión de Panamá y la captura de Manuel Noriega en 1989.

 

¿Es "creíble" la amenaza de un nuevo ataque estadounidense?

Supervielle, ex abogado militar que estuvo destinado en Panamá y, de hecho, tuvo que entrevistar en una ocasión a Noriega, también rechaza el paralelismo. Y duda de que vaya a repetirse un ataque estadounidense en Venezuela. "No me explico cuál sería el objetivo, ¿a quién van a atacar?", se pregunta. Y explica que, si la justificación jurídica del primer ataque ya es cuanto menos dudosa, una segunda incursión no tendría "justificación ni bajo el derecho internacional ni de los Estados Unidos".

Aunque, eso sí, el Ejército de Venezuela estaría indefenso ante él. "Lo que tienen es un equipo viejísimo de la era soviética y que no lo están manteniendo", dice sobre el armamento venezolano. "En un [hipotético] futuro ataque, las fuerzas armadas venezolanas no están en condición de defenderse", afirma Supervielle. "De este tipo de ataque", puntualiza. Porque en el caso de un ataque por tierra la superioridad estadounidense ya no sería tan abrumadora. "Yo no veo que esto vaya a ocurrir de ninguna manera. Eso ya sería un suicidio político por parte de Trump", afirma. "Poner tropas norteamericanas sobre Venezuela sería extremamente rechazado por la gran mayoría de nortemericanos y yo creo que él lo entendería así", concluye. 

 

DW

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