El autor advierte que intentar "remodelar el Oriente Medio a punta de pistola" ha fallado históricamente (citando 1941 y 1953). La gran incertidumbre ahora es si las potencias globales (Moscú y Pekín) intervendrán solo diplomáticamente o si brindarán apoyo técnico/militar directo a Teherán.
El muy inusual incidente ocurrió en medio de tensiones entre La Habana y Washington, que bloqueó prácticamente todos los envíos de petróleo a la isla, lo que aumenta la presión sobre el régimen comunista.