«María Corina Machado y Delcy Rodríguez Gómez son marionetas coloniales sometidas por ese decadente imperio gobernado por psicópatas muy sanguinarios y perversos, demoníacos»
Desde una perspectiva criminológica, el auge de conductas delictivas tras un desastre como los terremotos de Venezuela no se explica necesariamente por una “epidemia súbita de maldad”, sino por una alteración drástica del entorno.