La representación opositora planteó formalmente la derogación de un paquete de leyes coercitivas aprobadas en el país, haciendo mención específica a la denominada Ley del Odio y a la normativa destinada a la fiscalización y control de las Organizaciones No Gubernamentales (conocida como Ley Anti-ONG.
La puesta en marcha de este espacio paritario ha suscitado tanto valoraciones positivas ante las posibilidades de entendimiento como cuestionamientos por parte de diferentes organizaciones políticas, debido al alcance de las atribuciones que tendrá esta mesa y al papel que ejerce la directiva del Parlamento de 2015 en el desarrollo de estas negociaciones con el Gobierno.