Luis Ferré-Sadurní e Isayen Herrera, desde Caracas y La Guaira
Los entrenadores se vieron desbordados por las noticias de niños desaparecidos en cuanto dejó de temblar el suelo.
Decenas de niños que juegan en la principal liga infantil y juvenil de Venezuela terminaron en el hospital, algunos de ellos recién huérfanos.
Entre ellos estaba Samuel Brito, un fenómeno del béisbol de 12 años, cuyo rescate de entre los escombros de su casa quedó grabado en un video dramático. Sobrevivió porque sus padres lo protegieron de las paredes que se derrumbaron y que mataron a su madre y a su padre, según sus familiares.
Pero muchos seguían desaparecidos, probablemente atrapados bajo las casas derrumbadas. Y varios —sus equipos aún no saben exactamente cuántos— fallecieron, muchos junto a sus familias...
Los gremios de Caracas y Monagas exigieron a la Gobernación el cese inmediato de cualquier mecanismo de coacción, persecución, veto o amenaza de acciones judiciales en contra de los reporteros que realizan la cobertura en las zonas damnificadas, ratificando su estado de alerta en defensa de la libertad de expresión.
El parte oficial del Ejecutivo Nacional reporta que los sistemas de monitoreo técnico han contabilizado un total de 1.254 réplicas asociadas a la actividad sísmica principal