Padrino, con rango de general en jefe, fue uno de los hombres más cercanos del fallecido presidente Hugo Chávez y del derrocado presidente Nicolás Maduro. Durante su gestión de más de una década, se convirtió en uno de los rostros de la represión en el país, según denuncias de organismos de derechos humanos. Tras dejar el cargo, Padrino López reconoció que tuvo “decisiones difíciles” con “inevitables consecuencias” y que su objetivo fue “evitar una guerra”.
Desde enero, Rodríguez ha realizado decenas de cambios en puestos de mando de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), lo que incluye a figuras claves del chavismo.
El Gobierno de EE.UU., que ha restituido las relaciones diplomáticas con Caracas y realiza estrechas coordinaciones con la gestión de Rodríguez, todavía ofrece una recompensa de US$ 15 millones por información que lleve al arresto de Padrino. El militar calificó de “burda patraña” la acusación que Washington tiene en su contra por presunto narcotráfico.
Fuente: CNN Venezuela - Alfayaracuy










