---
canonical_url: "https://alfayaracuy.net/contenido/24696/sabe-usted-interpretar-los-datos-que-ve-cada-dia-si-le-abruman-las-estadisticas-"
title: "¿Sabe usted interpretar los datos que ve cada día? Si le abruman las estadísticas necesita alfabetización digital"
article_type: "Article"
description: "Desde el precio de la luz o los datos sobre sequía, hasta las alertas sanitarias, cada vez convivimos con más cifras y gráficos en nuestra vida cotidiana. Sin embargo, tener acceso a los datos no significa necesariamente comprenderlos. La falta de alfabetización digital y estadística se ha convertido en un problema clave para interpretar la realidad y confiar en las instituciones."
main_image: "https://alfayaracuy.net/download/multimedia.normal.9ad8b500e1c5287b.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp"
date_published: "2026-06-02T05:55:00-04:00"
date_modified: "2026-06-02T06:03:11-04:00"
tags:
  - "Desinformación"
  - "Estadisticas"
author_name: "Luis Manuel Cerdá Suárez:"
category_name: "CIENCIA Y TECNOLOGÍA"
category_url: "https://alfayaracuy.net/categoria/18/ciencia-y-tecnologia"
category_description: "Cencia y Tecnología"
---

# ¿Sabe usted interpretar los datos que ve cada día? Si le abruman las estadísticas necesita alfabetización digital

![estadisticas](/download/multimedia.normal.9ad8b500e1c5287b.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

## **Cuando las cifras generan desinformación y desconfianza**

Los datos abiertos se conciben como la “materia prima” para una democracia de calidad. El propio portal [datos.gob.es](https://datos.gob.es/es/) insiste en que el acceso a la información y su correcta comprensión [son esenciales](https://datos.gob.es/es/etiquetas/formacion?page=1&utm) para tomar decisiones informadas y ejercer plenamente los derechos digitales.

El problema es que interpretar una tabla de datos o un gráfico no es trivial. [La literatura](https://www.ugr.es/~fqm126/civeest/ponencias/gal.pdf) sobre alfabetización estadística – *estadística literacy* , en inglés– señala que para participar en debates sobre empleo, salud o medioambiente, no basta con acceder a las cifras, hay que comprender cómo se construyen, qué comparan y qué límites tienen.

España ha avanzado en gobierno abierto y administración digital, pero la experiencia cotidiana de muchos ciudadanos es distinta: formularios complejos, paneles que presuponen conocimientos técnicos y gráficos pensados ​​más para especialistas que para la ciudadanía. Resultado: más datos, pero no siempre más capacidad para entenderlos.

Además, [distintos informes](https://ruidera.uclm.es/server/api/core/bitstreams/91b8a6cd-f97e-4279-9a92-dde25c5fa41c/content?fbclid=IwY2xjawN6yK1leHRuA2FlbQIxMABicmlkETEwdmhGS240cDI0aDYyVTlWc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHtrbw0W3ppKCPLqglVDch1j16pAQo0vYNVvXDyYporiN7cHOlgdek68gjRmq_aem_jRCRjI9i0TRGq0kdac0Uzg&utm) muestran importantes diferencias en competencias digitales y de alfabetización de datos según edad, nivel educativo y uso de internet. Esto genera una ciudadanía a dos velocidades: quienes dominan las herramientas estadísticas pueden aprovechar mejor los portales públicos; el resto queda, en la práctica, fuera de la conversación basada en cifras.

## **Muchos datos en un ecosistema saturado**

Los datos públicos no circulan en el vacío, sino en un entorno saturado de titulares simplificados, mensajes interesados ​​y desinformación. Parte de la población española percibe este fenómeno como un problema grave y, en consecuencia, [aumenta su desconfianza](https://doi.org/10.3390/publications9030035) hacia la política y hacia cualquier cifra “oficial”.

Un ejemplo muy cercano es el del precio de la electricidad: con frecuencia leemos que “baja el precio de la luz”, pero se trata del mercado mayorista. Mientras tanto, el consumidor paga una factura que incluye impuestos, divisas y distintos tipos de contrato.

Algo parecido ocurre con los embalses: escuchar que están “al 50 %” puede parecer alarmante o tranquilizador según el titular, aunque ese dato solo tiene sentido si se compara con la media histórica y con el mismo periodo de otros años.

También sucede así en el ámbito sanitario. Conceptos como “falso positivo”, “falso negativo” o “riesgo relativo” suelen aparecer en medios y redes sociales sin suficiente contexto estadístico, lo que puede generar percepciones distorsionadas del riesgo y aumentar la confusión pública.

A ello se suma la expansión de herramientas de inteligencia artificial capaces de generar gráficos, imágenes y estadísticas aparentemente verosímiles en pocos segundos, dificultando todavía más la identificación de información confiable.

En este contexto, muchas personas recurren a atajos: creer lo que dice su grupo de referencia ideológico, desconfiar sistemáticamente de cualquier dato oficial o, simplemente, desconectar. Abramos los portales, sí, pero no siempre ofrecemos herramientas para leerlos.

## **Interpretar datos es una habilidad básica**

La buena noticia es que esta brecha se puede reducir. Los documentos estratégicos sobre datos abiertos reconocen la necesidad de fomentar la alfabetización de datos y de implicar a la ciudadanía en el uso de la información pública. [Investigaciones recientes](https://doi.org/10.1016/j.stae.2022.100030) subrayan que interpretar datos es ya una competencia básica del siglo XXI, tan esencial como la lectura de textos convencionales.

La investigación en este ámbito apunta a varias líneas de acción. La primera consiste en diseñar gráficos y paneles pensando en las personas, no solo en especialistas: menos indicadores por pantalla, escalas claras y comparaciones sencillas (por hogar, por municipio, en el tiempo) facilitan la comprensión.

La segunda pasa por explicar los datos como historias. Acompañar las cifras con contexto, como en [la Estadística Cívica](https://www.ugr.es/~fqm126/civeest/ponencias/engel_esp.pdf) –qué significan, de dónde proceden y qué nos pueden decir– favorece la lectura crítica y reduce el espacio para la manipulación.

Y la tercera tiene que ver con la educación y formación. La alfabetización de datos no puede limitarse a talleres puntuales: requiere trabajar de forma sistemática la interpretación de información cuantitativa en escuelas, universidades y programas de formación continua. También resulta importante involucrar a organizaciones sociales, periodistas de datos y colectivos ciudadanos para detectar dónde aparecen las principales dificultades de comprensión y qué tipo de capacitación resulta más necesario.

## Hacia una competencia democrática

Publicar datos es solo el primer paso para avanzar en participación y gobernanza. Si queremos que los indicadores sobre inflación, presupuestos, sanidad o medioambiente sirvan para algo más que adornar informes, necesitamos una ciudadanía capaz de leerlos, cuestionarlos y utilizarlos.

La alfabetización de datos ya no es un lujo técnico: se ha convertido en una competencia democrática esencial para desenvolverse en entornos digitales cada vez más complejos y saturados de información.

The Conversation

**Luis Manuel Cerdá Suárez:** Profesor Titular de Universidad (UNIR). Investigador en Marketing e Investigación de Mercados, UNIR - Universidad Internacional de La Rioja

---

*Contenido creado y optimizado para IA con [Medios CMS](https://medios.io)* — Plataforma profesional para la gestión de medios digitales y portales de noticias.
